Robos en Domicilios ¿Qué sabemos?

Métodos de Actuación – Parte I

Modus Operandi más utilizados:
1. Por fractura de bombín 31%.
2. El Resbalón 22%.
3. La palanqueta 16%.
4. Uso de llaves falsas 15%

Mayor número de robos entre las 9 y las 14 horas, y entre las 16 y las 19 horas.
Salvo para el intento de escalamiento de la vivienda, que ocurre con mayor frecuencia en horario nocturno.

MÉTODOS DE ACTUACIÓN

1. Fractura Bombín. Según la forma de la cerradura sea saliente o circular, se utiliza el pico de loro u otros sistemas como el multiblock, llaves inglesas, alicates o cualquier herramienta que permita ejercer fuerza, lateral o vertical, con presión. Con la intención de reventar el bombín.

2. Resbalón. Para su comisión se sirven de diferentes instrumentos: “plásticos” llamados “MICAS”, (botellas de plástico recortadas, radiografías, latas cortadas). La aparición de arañazos en el marco y cara exterior de las puertas, es habitual. Ya que si cuentan con perfil de refuerzo anti-resbalón, los delincuentes se sirven de un destornillador para aumentar la holgura entre la puerta y el marco, permitiendo deslizar el “plástico” con mayor facilidad.

3. Bumping. Método muy utilizado actualmente. Los autores del bumping usan una llave modificada, conocida como llave de percusión, a la que golpean con un martillo hasta conseguir introducirla desbloqueando así los cilindros, teniendo acceso a la apertura de la cerradura.

4. Ganzuado. Consiste en la apertura del bombín mediante el forzamiento de cada uno de los pitones y contra-pitones. Los cuales bloquean el giro del rotor de los cilindros, actuando sobre el muelle que los empuja, usando para ello herramientas especializadas denominadas “ganzúas” o “espadines” para permitir hacer girar la cerradura como si de una llave real se tratase.

 5. Impresioning. Consiste en colocar láminas de aluminio deformables en el interior de la cerradura con el objeto de que queden impresas las marcas de la llave real. Elaborando in situ una llave copiada de la puerta, consiguiendo acceder a la vivienda sin oposición y sin dejar rastro alguno de forzamiento.

6. Uso de hilo. En esta especialidad el delincuente ayudándose de una varilla metálica introduce junto a está trozos de hilo o lana; este material ayuda a rellenar los huecos donde se introduce la llave, logrando manipular la cerradura hasta abrirla.

7. Llave mágica. Este método no deja evidencias del delito. Este tipo de apertura se realiza sobre un determinado tipo de cerraduras (gorjas o de guardas). Con llaves de paletón doble con una longitud estándar de 110 mm.